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Incluso una pequeña cantidad de alcohol puede afectar a tu juicio y tus tiempos de respuesta; por eso, existen leyes que regulan el consumo de alcohol para conductores. Conducir en estado de ebriedad puede poner en peligro no solo tu vida sino también la de tus acompañantes, otros conductores y peatones.

Por ello, los países establecen límites para conducir si se ha consumido alcohol y es posible que existan condenas graves si no se respetan. La concentración de alcohol en sangre (alcoholemia) permite medir la cantidad de alcohol presente en el torrente sanguíneo; este es el valor que se examina, ya sea mediante una prueba de sangre, aliento u orina, y se utiliza para determinar si superaste el límite legal.

El límite legal vigente en los Estados Unidos para conducir después de haber bebido es de 0,08 o menor (esto representa 80 miligramos de alcohol cada 100 mililitros de sangre en el cuerpo). Otros países tienen límites diferentes y a veces, estos límites son más bajos para conductores novatos o comerciales. Asegúrate de conocer y comprender los límites cuando conduzcas en tu país o en el exterior, a fin de evitar accidentes y meterte en problemas con la policía. Sin embargo, siempre es más seguro evitar conducir si has bebido.

Dato importante

¿Cuántas unidades puedes consumir y, aun así, conducir?

Los límites para conducir después de haber consumido alcohol se basan en la cantidad de alcohol en sangre, no en la cantidad de unidades que bebes. Esto se debe a que cada persona procesa el alcohol de una manera diferente. Recuerda que la mayoría de las personas son capaces de procesar alrededor de una unidad por hora. La única manera de garantizar que no excedas el límite es no conducir si has bebido.

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