Las bebidas alcohólicas falsificadas de ciertas marcas se producen y venden ilegalmente, imitando sus características. Formalmente conocidas como bebidas alcohólicas falsificadas, con frecuencia se emplean para rellenar botellas originales vacías o usan etiquetas falsas que se parecen a las de las marcas conocidas.
Las bebidas alcohólicas falsificadas se producen sin supervisión y no cumplen las normas de seguridad, lo que significa que pueden contener ingredientes y productos químicos nocivos o estar contaminadas con sustancias tóxicas e impurezas de procesos de destilación y producción deficientes. A veces, estos líquidos en botellas de bebidas alcohólicas falsificadas contienen sustancias muy tóxicas y pueden falsear la proporción de alcohol presente (el volumen alcohólico).
Es importante tener en cuenta que la gran mayoría de las bebidas espirituosas de marca, cuando se compran a fuentes acreditadas como minoristas con licencia, supermercados, tiendas libres de impuestos o sitios web oficiales de dichas marcas, son legítimas y de consumo seguro.
A continuación, te explicamos lo que necesitas saber.
Estar alerta empieza por comprobar que las bebidas alcohólicas que consumes son auténticas y proceden de fuentes legales. Tener cuidado y permanecer al tanto no solo te protege a ti, sino que también contribuye a reducir la gran y peligrosa repercusión que tienen las bebidas alcohólicas falsificadas.
Aunque los medios suelen centrarse en los casos de metanol, los riesgos de estas bebidas van mucho más allá. Por ejemplo, los productos falsificados pueden presentarse en forma de botellas rellenadas (de cerveza, bebidas espirituosas o vino) con un contenido de alcohol superior al que figura en la etiqueta, lo que aumenta el riesgo de consumo excesivo involuntario y de intoxicación etílica.